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sábado, 19 de noviembre de 2011

"EL GOBIERNO DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO"
Pensódromo 18/11/11

En "El pensódromo", el espacio filosófico quincenal con el que colaboro en Cope Cataluña, hoy me han entrevistado acerca de la cita "el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo". Aquí dejo unas notas sobre el autor, el significado y la lección que podemos aplicar, especialmente adecuada para una jornada de reflexión democrática como la que estamos viviendo.

"EL GOBIERNO DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO"

¿DE QUIÉN ES LA CITA?
De Abraham Lincoln, presidente de EEUU a mediados del sXIX. 

¿DÓNDE LA ESCRIBIÓ?
Al final del famoso "Discurso de Gettysburg", que pronunció en la Dedicatoria del Cementerio Nacional de los Soldados caídos durante la batalla que tuvo lugar allí, durante la Guerra Civil estadounidense.

¿A QUÉ SE REFIERE?
Aunque Lincoln había estudiado Derecho, y no Filosofía, en este caso estaba haciendo Filosofía Política, estaba definiendo el concepto de democracia, el sistema por el que habían luchado los caídos en la batalla, por "una nueva nación concebida en la libertad y consagrada al principio que todas las personas son creadas iguales". Estaba parafraseando y oponiendo ese lema al del despotismo ilustrado: "todo por el pueblo pero sin el pueblo", y desarrollando un paso más el de la revolución francesa "todo para el pueblo y por el pueblo".

¿QUÉ NOS PUEDE MOSTRAR?
En el despotismo ilustrado se suponía que el pueblo no estaba preparado para opinar de los asuntos del gobierno y por ello se justificaba la tiranía. Pero, a la vez, esa misma época, la Ilustración, fue definida por Kant como la emancipación de la Humanidad, cuando los pueblos dejaban de ser niños que tuvieran que obedecer y llegaban a ser como adultos capaces de gobernarse, ya no sólo los déspotas debían ilustrarse, sino que la educación debía ser para todos, para asumir ese autogobierno, como propusieron Rousseau y los enciclopedistas. Todo eso inspiró revoluciones como la francesa.
Lincoln retomaba ese espíritu como lema, el pueblo debe gobernarse, por sí y para sí, no para el beneficio de otros.

¿CÓMO APLICARLO?
A algo parecido al despotismo ilustrado es a lo que se nos intenta someter en la actualidad, llegando a imponer gobiernos "técnicos" sin pasar por el respaldo del pueblo en las urnas (como en los casos de Italia y Grecia).
Pero en una jornada de reflexión como la de hoy, deberíamos reflexionar sobre la responsabilidad de vivir en un sistema democrático, que según nos muestra Lincoln, es la responsabilidad de elegir representantes del pueblo para que gobiernen (responsabilidad que implica informarse todo lo posible y reflexionar sobre quiénes representan mejor las bases políticas propias), y luego exigir que lo hagan para el pueblo, no en su contra, no exigiéndole sacrificios continuos en beneficio de determinadas minorías de dentro y fuera del país (a cuyo "terrorismo financiero" parece que los gobernantes actuales se doblegan, sin defender al pueblo).
Nos intentan devolver al siglo XVIII, pero podemos seguir votando y ejerciendo el resto de nuestros derechos democráticos y nuestra soberanía para exigir que el gobierno sea realmente de, por y para el pueblo.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Pensódromo 30/10/11:
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA

En la última sección filosófica “el pensódromo” que se emite en Cope Cataluña, comentamos el origen, el contenido y algo que aplicar de la famosa cita:

"SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA"

¿DE QUIÉN ES LA CITA?

Del filósofo ateniense Sócrates, del siglo V antes de Cristo. Es una de las máximas referencias en la historia de la filosofía, y todo un modelo para la corriente de la práctica filosófica, en la que se enmarcan (como ya sabéis) los cafés filosóficos, porque Sócrates no tenía una academia, sino que hablaba con la gente en el ágora, en la calle, sin cobrar nada y preguntando sin parar.

¿DÓNDE LA ESCRIBIÓ?

Aunque no escribió nada, conocemos la filosofía de Sócrates gracias a los libros de otros, en ninguno de ellos aparece textualmente la frase "sólo sé que no sé nada", pero sí muestran que ese mensaje era fundamental para él. Por ejemplo, en la "Apología de Sócrates", de su discípulo Platón, Sócrates (durante el juicio en el que le condenaron a muerte) contó que Apolo dijo a través de la pitonisa de Delfos que Sócrates era el más sabio del mundo, cosa que le extrañó mucho y comenzó a comprobar si los sabios con más reputación de la época no lo eran más que él, encontrando que no, porque no sabían que no sabían, y él por lo menos sí sabía eso. En sus propias palabras:
"...si el oráculo ha nombrado a Sócrates, sin duda se ha valido de mi nombre como un ejemplo, y como si dijese a todos los hombres: «el más sabio entre vosotros es aquel que reconoce, como Sócrates, que su sabiduría no es nada.»"
¿A QUÉ SE REFIERE?


El método de Sócrates para que los interrogados por él diesen a luz su propio conocimiento lo llamó él mismo "mayéutica" que era la palabra que aludía al arte de las comadronas, como su propia madre, de la que decía (metafóricamente) que había heredado el oficio. Para facilitar ese parto, efectivamente, lo primero que hacía era preguntar si sabías algo sobre el tema que te interesase, luego pondría a prueba ese supuesto conocimiento con una tormenta de preguntas que siempre terminaría llevando a contradicciones o absurdos o simplemente desorientación absoluta. Ante eso dirías "no tengo ni idea" o "sólo sé que no sé nada" respecto a eso. Ése es el primer paso para que, con más preguntas aún, consiguieses formar un conocimiento, esta vez sí, reflexionado y sólido.

Por eso decía que él no sabía nada y que nunca había sido maestro de nadie, él sólo preguntaba sin descanso, una verdadera obsesión para él (incluso decía que la muerte sería un bien, para descansar si tras ella no había nada o si, por el contrario, ibas al Hades con todos los muertos anteriores, sería un bien aún mayor porque le daría la oportunidad de interrogar a los más sabios de la historia... una verdadera obsesión, ¿verdad?)

¿QUÉ NOS PUEDE MOSTRAR?

La cita refleja la verdadera actitud filosófica (como en el caso, desde otro punto devista, de "pienso luego existo") que no es más que no dar nada por sentado "porque sí". Todo supuesto conocimiento debe ser puesto en duda y reflexionado. Incluso en ciencia debemos ser conscientes que mucho de lo que se "sabía" en el pasado hoy es considerado erróneo y que la historia sigue y será considerado erróneo lo que hoy consideramos que "sabemos".

¿CÓMO APLICARLO?

Más aún, pues, respecto a nuestras pequeñas convicciones y creencias particulares, que no por ser pequeñas dejan de ser la guía de nuestras decisiones cotidianas, haciéndonos felices o infelices muchas veces sin siquiera ser conscientes de ellas. Por eso merece la pena que no vivamos como dormidos, sino que abramos los ojos, consideremos nuestras creencias, dudemos de ellas y comprobemos si son tan sólidas o no.

Sócrates se autodefinía como "el tábano" que pinchaba a Atenas, a sus ojos un gran caballo noble y fuerte pero algo holgazán, que necesitaba su aguijón para reaccionar y crear pensamiento propio. Seamos nuestro propio tábano.

domingo, 23 de octubre de 2011

“EL HOMBRE ES UN LOBO PARA EL HOMBRE”
Pensódromo 16/10/11

En la última sección filosófica “el pensódromo” que se emite en Cope Cataluña, comentamos el origen, el contenido y algo que aplicar de la famosa cita:

“EL HOMBRE ES UN LOBO PARA EL HOMBRE”

¿DE QUIÉN ES LA CITA?

Fue popularizada por Thomas Hobbes, un filósofo inglés del siglo XVII, uno de los primeros teóricos del contrato social.

¿DÓNDE LA ESCRIBIÓ?

En la dedicatoria de su libro “Decive” se refirió a esta cita (que originalmente es de Plauto) para compararla con la opinión opuesta (que ya había enunciado Séneca), que “el hombre es sagrado para el hombre”.
Hobbes propuso que entre ciudadanos, tiene razón Séneca, pero entre ciudades, Plauto.

¿A QUÉ SE REFIERE?

Hobbes considera que la sociedad es lo que evita que entremos en la “guerra de todos contra todos” en la que nos comportaríamos como lobos entre nosotros, los humanos.
Estas nociones las desarrolló más profundamente en su posterior obra maestra, “Leviatán”. Su título se refiere a la sociedad o el estado, un monstruo que disuade a los ciudadanos de caer en ese estado brutal de lucha de lobos, imponiendo la obediencia a las leyes. La legitimidad del poder estatal se fundaría, entonces, en que nos conviene como individuos cumplir ese pacto.
De esa forma se iniciaba en filosofía política, el cambio de una fundamentación de la legitimidad por derecho divino, a la basada en el contrato social.

¿QUÉ NOS PUEDE MOSTRAR?

A parte del contexto de filosofía política en el que Hobbes usó esta cita de Plauto, señalo otro punto que nos hace visibles, más relacionado con la vida cotidiana:
 Que nos podemos comportar como lobos en vez de como hombres cuando olvidamos identificar al prójimo en el grupo propio (aun siguiendo la metáfora, incluso los lobos colaboran y se cuidan mutuamente dentro de la manada). Siendo todos ciudadanos, el propio Hobbes admite que tiene razón Séneca, debemos respetarnos mutuamente como si fuéramos sagrados los unos para los otros.

¿CÓMO APLICARLO?

Ante situaciones de confrontación que nos hagan sufrir y nos impidan solucionar un determinado conflicto con otros, podemos recordar que ellos también son ciudadanos de nuestra misma ciudad, y que no es necesaria la lucha de todos contra todos.
A un nivel podemos estar en diferentes bandos, pero subiendo a niveles más amplios llegaremos al que nos una. Por ejemplo, en las riñas dentro de la familia, el trabajo, el vecindario, la ciudad, etc. siempre podemos identificar al otro dentro de ese grupo nuestro en vez de verlo dentro de otro menor al que no pertenezcamos. De esa forma en vez de verle y comportarnos como lobos, nos consideraremos como colaboradores dentro del mismo grupo, sustituyendo la ansiedad de la rivalidad por la amistad de la cooperación.
Y el resultado siempre será mejor para todos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

"PIENSO, LUEGO EXISTO":
Pensódromo 15/9/11

Durante esta temporada de la sección filosófica con la que colaboro en Cope Cataluña, me entrevistarán para aclarar algunas de las citas más célebres de la historia de la Filosofía, porque consideran que muchas veces se conoce la cita pero no muy bien a qué se refiere, perdiéndose así lo que pudiera aportarnos. Tras cada programa publicaré aquí unas líneas completando lo que hayamos emitido en directo, comentando de quién es la cita, a qué se refiere, algo que nos pueda mostrar y cómo aplicarlo. Comenzamos con "pienso luego existo", la cita que da título a un nuevo programa de Filosofía en La 2 de TVE, que podéis ver pinchando aquí.

"PIENSO, LUEGO EXISTO"
 
¿DE QUIÉN ES LA CITA?

De Descartes, un filósofo francés del siglo XVII.
Logró grandes avances para el conocimiento humano, como abrir una nueva corriente en Filosofía, el racionalismo, y facilitar un enorme desarrollo a las matemáticas y la física gracias a la "geometría analítica" que él mismo construyó. De hecho, las coordenadas x/y se llaman "cartesianas" en su honor.
Escribió esta frase en su "Discurso del método".

¿A QUÉ SE REFIERE?

En ese libro Descartes trataba de definir un método "para buscar la verdad" sobre alguna base indudable, aplicando la "duda metódica". Así, pensó que era posible dudar de todo excepto de una cosa: de que alguien estaba pensando, el propio Descartes. Por eso escribió "pienso, luego existo", en el sentido de:
"Pienso, lo que demuestra que existo".

Partiendo de esa idea "clara y distinta", indudable para él, desarrolló todo su "método".

¿QUÉ NOS PUEDE MOSTRAR?

Que debemos dudar, si buscamos la verdad.
Entre otras muchas otras, ésa lectura me parece de las más relevantes para aplicar en nuestras vidas.

¿CÓMO APLICAR ESO?

Adoptando una actitud filosófica, es decir, crítica, y no sumisamente crédula:
  • Según esto, si alguien nos pide que creamos algo deberíamos dudar hasta encontrar una buena razón y no creer nada simplemente "porque sí".
  • Podemos poner en práctica esa actitud no sólo cuando alguien nos intente convencer de algo (en vivo, por los medios de comunicación...) sino también
  • Considerando nuestras propias ideas, muchas veces adoptadas sin reflexionar, como "provisionales".
Buscar la verdad es vivir con los ojos abiertos, permitir el engaño y el autoengaño, es cerrar los ojos. Disfrutar a fondo del paseo que es la vida requiere abrir los ojos: reflexionar conscientemente. 
Y precisamente eso es filosofar.