☞ ACTIVIDAD FINALIZADA ☜
En este libro (ebook o papel) se resumen los 5 años de cafés filosóficos.
Si quieres conocer mi nuevo proyecto visita "A hombros de gigantes",
la web de la baraja filosofica.


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martes, 7 de septiembre de 2010

ALEGRÍA 5/9/10: Resumen

Por primera vez fue en la terraza donde nos reunimos para charlar, en esta ocasión sobre la alegría, sumergidos en el (muy adecuado) ambiente del primer domingo de las fiestas de la ciudad.
Disfruté dejando que fuesen los participantes quienes llevasen el rumbo de la investigación por las cuestiones que más atrajesen al grupo. Indagamos en varios temas muy jugosos(las relaciones de la alegría con la felicidad, con la compañía, con la libertad...) que detallaré más abajo, pero el que se convirtió en el eje del tramo final de la tarde fue el de cómo la alegría implica tristeza, y viceversa.
La cuestión la planteó Enrique, por un pequeño fragmento de la obra de Kahlil Gibran, "El profeta" que podéis leer pinchando aquí, y que incluye este texto, referido a la alegría y la tristeza: "Llegan juntas, y cuando solamente una se sienta con vosotros a la mesa, recordad que la otra se agazapa en vuestra cama..."
Más abajo explicaré el prisma positivo y optimista con que estudiamos la cuestión.

Café filosófico sobre la alegría.
5/9/10.

EJEMPLOS:


Como siempre, comenzamos con una ronda de ejemplos concretos, de nuestra experiencia, antes de pasar a hablar sobre el término abstracto en general. Nuestro objetivo sería cerrar el círculo, una vez terminada la sesión, y aplicar lo que hayamos visto más claro, en nuestra vida, en nuestros actos concretos.

En esta ocasión surgieron ejemplos muy diversos (lo que brinda una más amplia perspectiva) que iban desde la alegría desbordante en las calles de la ciudad durante el desfile de las peñas, hasta la simple esencial alegría de vivir cada día, en el ocio o en el trabajo, pasando por la alegría de la creación artística, la de un perro al ver a su amo, la de ganar al parchís o la de encontrar sitio en el interior de un restaurante evitando las colas de la gente que quería comer fuera. También surgieron ejemplos de personas alegres incluso en la adversidad, y otras que aunque lo estén no exteriorizan el sentimiento.

Una vez más comprobamos que los ejemplos más pequeños o anecdóticos, pueden luego deparar interesantes cuestiones o apoyar y aclarar otras.

DEFINICIÓN:

Usamos la primera acepción del DRAE, no consideramos que fuese necesario matizarla, y apreciamos que engloba términos fundamentales incluidos en el panorama que habíamos planteado en los ejemplos, y que utilizamos para el estudio de algunas cuestiones:

alegría.

1. f. Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores.

CUESTIONES:


Entre las que fueron surgiendo, éstas son algunas de las que tratamos con mayor detenimiento:

¿
Qué relación hay entre alegría y felicidad. Es sólo de grado, de duración, o de exteriorización.
Es esa exteriorización importante. Puede, de hecho, venir antes que el propio sentimiento y provocarlo, tanto en nuestro interior como en quienes nos acompañen.
Es contagiosa la alegría, podemos entonces sonriendo, crear un entorno más alegre, y feliz.
Por ello buscamos eventos festivos, para crear y retroalimentar ese sentimiento colectivo.
Se puede, se debe, forzar la alegría.
Qué papel juega el alcohol y otras drogas y fármacos en la alegría y la evitación de la tristeza. No sería mejor profundizar en las pautas de sociabilidad y el autoconocimiento.
Es convencional nuestra forma de sentir alegría. Debemos cumplir pautas sociales para ello.Por qué no nos entregamos a la alegría cotidiana de vivir.
Es la libertad un elemento clave para la alegría.
Sólos podemos estar alegres.
Cómo la tristeza y la alegría se funden una en otra.
?

REFERENCIAS:


Los autores clave en nuestra conversación fueron Gilbran, como ya he explicado, Epicuro, por su hedonismo, la alegría relacionada con el placer sin excesos, y sobre todo Nietzsche, con conceptos como el del niño, el decir "sí a la vida", o "lo dionisíaco".

CITAS:

MARTÍN DELLAIRE: "El dolor llega solo, la alegría hay que buscarla y construirla".
"La alegría como instante emocional de un presente feliz en el que se siente placer".

COLOQUIO:

Ya hemos visto un panorama amplio de la sesión.
Ahora algún zoom más en detalle de algunos momentos, como cuando mencionamos esos signos que exteriorizan la alegría y que terminan provocándola, como terapia, en la medicina china, o en la risoterapia, la visita de payasos a las plantas infantiles de hospitales o la costumbre de visitar enfermos, como ejemplos.
Hablamos de la importancia de estar alegre ante la adversidad, de cómo tu expresión influye positiva o negativamente en los demás y en ti mismo. Mencionamos la figura del arlequín. Rafael reivindicó vivir plenamente esos momentos de melancolía "encerrado en mi habitación tocando la guitarra".
Silvia y Abraham mencionaron que nuestra cultura actual nos inculca miedo hacia el futuro, impidiendo vivir plenamente los momentos de alegría. La despreocupación con la que Martín proponía que nos entregásemos a todas las situaciones de la vida, como vive el niño de Nietzsche, o el del modelo de alegría que propusieron Marta y Enrique en diferentes fases.

CONCLUSIONES:

Como novedad incluimos una ronda para que quien quisiera aportase una frase que le hubiera llamado la atención, o que condensase lo hablado, o que considerase buen broche para el coloquio.

ENRIQUE aportó la mencionada figura del niño jugando como modelo de alegría, MARTÍN aportó que su "filosofía de vida es tocar todos los aspectos de la vida con el mayor de los descuidos, porque todo pertenece a la vida humana".
ABRAHAM citó la biografía de Lewis, "Tierras de penumbra": "Las alegrías de hoy serán las tristezas del mañana". Desde ese punto de vista los apegos serían parte de la relación entre los momentos de alegría y los de tristeza, cuando echamos en falta aquellos. El miedo también tendría que ver, por lo que ambos, apegos y miedo, fueron candidatos para nuestra próxima sesión. El elegido fue el miedo, finalmente. Ya lo tratamos en agosto del año pasado pero desde entonces muchas veces ha sido candidato para repetir y por fin lo abordaremos.

Antes de despedirme, por mi parte concluiré, que vimos la relación entre alegría y tristeza de forma muy positiva: No excederse ni apegarse en los momentos de alegría atenuará el miedo a los de tristeza, que no debemos negar, sino vivir como una parte más de la vida, que nos guarda otros momentos de alegría, en un ciclo que podemos vivir equilibradamente con un poco de filosofía y mirada al interior. Tal vez esa sea la relación por la que el Circo del Sol cantaba a la alegría como "el estupendo grito de la tristeza loca" en el precioso vídeo de nuestra anterior entrada.

Y, por último, me llamó la atención la importancia que vio el grupo en la capacidad de influir en el entorno con una actitud alegre, y es que una sonrisa puede iniciar un "efecto dominó" que termine mejorando el mundo entero, como sugiere el actual Dalai Lama en algunos de sus artículos. Como muestra, un cortometraje mencionado por Marta y conocido, precisamente, como "El Boddhisattva del metro", merece la pena que lo veáis, pinchando aquí.

Lo dicho, la alegría es contagiosa como un virus, como dijo Quique durante la charla.

Nos vemos en octubre para hablar del miedo.
Hasta entonces.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Próxima dosis 5/9/10: ALEGRÍA

Este domingo de fiestas hablaremos de la alegría. Como siempre, a las 5 en el Penicilino.


Os dejo este bonito vídeo del Circo del Sol cantando "Alegría", porque (como ya vimos el día que hablamos sobre la música) el lenguaje emocional del arte y la música puede muy bien servirnos para comunicar, o para hacer aflorar, nuestros estados de ánimo, y para, así, comenzar a hacer filosofía sobre ellos.

Nos vemos.

martes, 22 de septiembre de 2009

Exportamos café: EL PENSÓDROMO de Barcelona

Desde la Cope de Barcelona han pedido nuestra colaboración para llevar una sección filosófica, de media hora, en el magazine de los fines de semana.
Han querido que fuésemos nosotros los encargados porque conocían nuestras disquisiciones gracias a este blog.
El domingo 20 de septiembre Marta, Ismael y yo iniciamos la sección hablando, durante poco más de cuarto de hora, sobre la felicidad. Apenas pudimos exponer unos ejemplos y empezar a cotejar si la definición de la RAE los englobaba o no. Aunque no pudimos entrar de lleno en el tema, el resultado dio una lejana idea de cómo se inicia un café filosófico.
En principio esta sección aparecerá un domingo sí y otro no a las 11:30 en los diales barceloneses. Esperamos poder disponer de la media hora entera en próximas sesiones. De momento, el resultado de la primera lo podéis escuchar en el reproductor de aquí abajo, y luego comentarlo en el foro, en este hilo.

Muchas gracias al programa L´Alternativa por conceder un hueco en las ondas a la Filosofía.

miércoles, 6 de mayo de 2009

FELICIDAD. Resumen.

Aunque yo, el moderador, acarreaba problemas de salud que no me permitieron estar al 100%, los demás asistentes sí lo estuvieron.

Los turnos de palabra se gestionaron prácticamente de forma espontánea y las aportaciones filosóficas y las citas surgieron de varios de los presentes. La diversidad de opiniones, su argumentación y el respeto estuvieron a un excelente nivel, y el diálogo nos regaló dos horas de la felicidad de practicar la filosofía.

Gracias a todos los presentes por su gran aportación.
Ahora espero haber podido reflejar los mejores momentos de la sesión en estos apuntes:

FELICIDAD

Transcribo las notas que tomé sobre la marcha, por lo que el diálogo puede tener lapsos o resultar inconexo en algunos momentos. Mi intención no es reproducirlo íntegramente, sino recordar las aportaciones más interesantes o sorprendentes. Mis comentarios aparecerán [entre corchetes], las citas textuales “entre comillas”. LA FELICIDAD. Café filosófico del 3 de Mayo de 2009. Después de recordar las reglas del café, basadas en el respeto, comencé proponiendo como primer ejemplo de felicidad el que nos brindaba la fecha de la reunión: El día de la madre, la felicidad de una madre cuando está con sus hijos. Y comenzó la charla. VICENTE: comenzó dando las gracias a los organizadores del café, era su primera sesión, para luego proponer otro ejemplo claro y actual sobre la felicidad: La que sienten los aficionados del Barcelona después de su reciente victoria 2-6 en el Bernabéu. SONIA: también primeriza, aportó un ejemplo personal, el de la felicidad que siente con ocasión de sus cumpleaños. Sobre todo valoraba el reencuentro o la conversación con amigos y familiares con los que no coincides durante el año. ADOLFO: No se consideró capaz de exponer un ejemplo de “ser feliz” porque para él la felicidad es un concepto infinito que no puede ceñirse a determinados “momentos agradables” [surgió aquí por primera vez el tema de la felicidad trascendente] JOSE: También consideró que la felicidad debe implicar una determinada duración, por lo que consideró que un buen ejemplo personal sería el de su infancia, “tal vez por no buscarla, porque cuando uno busca la felicidad, es que no la tiene”, y estableció el ejemplo del insomne que mientras se propone dormir es incapaz [luego para él, buscar la felicidad es a la vez síntoma y garantía de no poseerla] ISMAEL: Consideró que tal vez seleccionemos los recuerdos y por eso la infancia nos parezca feliz. Luego propuso buscar la definición de la felicidad por la vía negativa, de esa forma podría ser “la evitación del sufrimiento”, porque “no existe la felicidad, sino la ausencia de dolor”. Y sólo se valora la felicidad como contraste con los malos momentos, como la salud tras la enfermedad. MARTA: Comer fresas con nata o un helado de limón, escuchar música, cantar... el momento de tener a su hija. Todos esos ejemplos los expuso como de felicidad sensual, aunque propuso que existía otro tipo de felicidad, intelectual, al considerar las decisiones importantes de la vida y tomarlas, como una ruptura de pareja, por ejemplo. Hubo una pausa, así que recapitulé los ejemplos que habían surgido: Madres con sus hijos, victorias deportivas, cumpleaños, infancia, comida, música, felicidad intelectual... Pregunté si alguien veía algo en común a todos o a algunos de ellos. ISMAEL: Consideró que en último término todos los ejemplos son intelectuales. MARTA: Indicó que en algunos de sus ejemplos no era así (comida, etc.) ISMAEL: Repuso que el hecho de comer seguramente no tenga connotaciones intelectuales en los animales, que sólo sacian un apetito, pero que los humanos encontramos algo más que ese simple “deleite”. ADOLFO: Señaló que todos los ejemplos tienen una duración limitada, y que para él la felicidad implica lo contrario. JOSE: Tal vez sea así. Por ejemplo, la sociedad de consumo nos empuja a consumir para huir de la infelicidad pero tras las compras, la satisfacción obtenida es sólo momentánea, no dura, no proporciona verdadera felicidad. ENRIQUE: Pero podemos ser felices en un momento determinado, “como éste”. Un momento dado puede llegar a trascender a esa felicidad pura, y llegar así a ser un momento feliz. Intervine para confirmar que había sido una muy buena intervención, ésta última de Enrique, y para valorar que el grupo se hubiese atrevido ya en su segunda sesión con el tema de la trascendencia, ya que el debate que tuvimos entonces, nos va a servir de base ahora y en futuras sesiones. En efecto, siempre que dialoguemos sobre un concepto nos vamos a tener que enfrentar con su dimensión trascendente, en el momento en que lo tomemos como concepto absoluto, comprobaremos que no lo podemos encontrar en nuestro mundo en toda su pureza. Pero aunque no podamos contemplar esa idea platónica, infinita, de felicidad o del concepto que corresponda, sí podremos manejar ejemplos concretos de su reflejo en nuestras vidas, de sus “sombras en nuestra caverna”, siguiendo la alegoría de Platón. Por tanto, precisamente la visión que indicaba Enrique era la que debíamos intentar ejercer, la de encontrar esos momentos que participan en mayor o menor grado del concepto de felicidad. ENRIQUE: Confirmó que sí era eso, básicamente, lo que quería expresar y, además, otro concepto que le evocó la lectura de “El alquimista” de Paulo Coelho: El hecho de que muchas veces por buscar una supuesta felicidad superior no nos damos cuenta de que estamos ya encima de nuestra propia felicidad, y nos alejamos de ella. MARTA: Replicó que sí hay que buscar activamente la felicidad, por ejemplo, intentando rodearte de las personas que te hagan feliz. ENRIQUE: Estuvo de acuerdo con eso, pero no con abandonar tu felicidad para buscar un supuesto “prototipo” superior. MARTA: Introdujo aquí una cuestión muy interesante: ¿Está relacionada la felicidad más con la consciencia o con la inconsciencia? Dijo que, por ejemplo, gran parte de la experiencia de la maternidad es el olvido del resto del mundo. CLARA: Se refirió a una cuestión que llevaba un tiempo en el aire y confirmó que existen estudios indicando que sí recordamos mejor los momentos felices, y sentando la hipótesis de que los rescatamos para narrarlos más a menudo. También opinó que la felicidad depende de gran número de variables en cada momento. MARTA: Propuso una cuestión más, la de que si hay grados en la felicidad, como parecía que estábamos todos de acuerdo, ¿cuál sería el mayor grado?. ANA: Consideró que la respuesta a esa cuestión depende de las prioridades que se fije cada individuo, no puede haber una única respuesta. ALICIA: Recordó una frase de un amigo suyo en una especie de “café filosófico espontáneo” reciente: “felicidad es cubrir las necesidades básicas”. Alicia estaba más bien de acuerdo, consideraba que “nacemos felices” pero que la información exterior hace que a lo largo de la vida suframos altibajos. LUIS ÁNGEL: “La consecución de objetivos proporciona una felicidad momentánea”, luego te planteas otros nuevos y la pierdes [creo que esto refuta la definición de la RAE] Esa forma de considerar la felicidad la hace depender del éxito de las expectativas, cuando las propias expectativas (aún incumplidas) también proporcionan felicidad [Chalmers, el filósofo, matemático y pastor escocés del siglo XIX estaría de acuerdo: “La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.”] Respecto a la satisfacción de las necesidades y a las prioridades para alcanzar la felicidad, aludió al problema de la variedad de necesidades y a la conocida “Pirámide de Maslow”. NACHO: Respecto a esto último consideró que “cada uno tiene su propia pirámide”, que las distintas pirámides suelen coincidir en la base -en cuanto a las necesidades que veníamos denominando “sensuales”- pero que más arriba divergen. Por otro lado estuvo de acuerdo con que la felicidad eterna es inalcanzable porque sea lo que sea en lo que descanse cesará, y con ello la propia felicidad. Recordó una biografía de Epicuro en la que había leído que consideraba los últimos días de su vida como los más felices, aun sufriendo dolores, porque podía recordar y revivir todos los momentos felices. MARTA: Dijo que no siempre la felicidad depende de las expectativas, porque en ocasiones te llega sin esperarla, pero que hay que reconocerla. Respecto a los recuerdos consideró que nunca pueden ser tan intensos como la experiencia vivida. ADOLFO: Replicó que aun siendo así, valoras más el hecho feliz al recordarlo. Añadió que quizá la búsqueda de la felicidad sea un “esfuerzo de aproximación”. SONIA: Coincidió con él y expuso que “la felicidad tiene un componente de actitud”. Lo ilustró diciendo que ella se sentía mucho más feliz que hace un año, aunque en realidad sus circunstancias eran prácticamente iguales, porque ahora se encontraba más “serena”. Mencioné que ese punto de la serenidad era importante para las filosofías helenísticas como el estoicismo, el escepticismo o la del ya aludido Epicuro, que llegó a definir la felicidad como “la salud del cuerpo y la tranquilidad del alma”, llamada en Grecia “ataraxia”. Y respecto a la satisfacción de las necesidades, también mencionada anteriormente, mantenía que había que discernir en los deseos orientados a necesidades verdaderas de los meros caprichos que nos perturban. CLARA: Mencionó el libro de Marina “El fracaso de la inteligencia”. En él el filósofo postula que la inteligencia no nos hace felices, sino, más bien, al contrario [tal vez esto responda a la cuestión que planteó Marta más arriba] VICENTE: En occidente sufrimos un exceso de estímulos (publicidad, etc.) orientados a que necesitemos bienes materiales. Citó a Epicuro: “Un hombre sabio que tenga pan y agua no tiene nada que envidiar a Zeus”, en cambio en la actualidad “estamos condicionados para tener más de lo que necesitamos”. JOSE: Confirmó eso aludiendo a un estudio en el que se reflejaba que la gente se siente más feliz en lugares como Colombia, mientras que en los países más opulentos ese sentimiento disminuye hasta el extremo escandinavo, donde los países con mejor calidad de vida, según los ingresos y las ventajas sociales, tienen los mayores índices de suicidio. MARTA: Objetó a la cita de Epicuro sobre la salud y la tranquilidad como esencia de la felicidad que eso describe un “estado neutro”, que para ella no describe por completo la felicidad. Ella cree que hay algo objetivo para ser feliz y que eso puede ser el ser social, “lo que compartimos es lo que nos hace felices”. Y pide nuestra opinión. NACHO: Coincidió con la opinión de Vicente de que basar la felicidad en los bienes materiales es típicamente occidental, y añadió que ni siquiera el bienestar corporal es necesario para llegar a la felicidad total del nirvana de los yoguis hinduistas, y que el concepto de trabajo no encajaba en la mentalidad de los primeros indígenas contactados tras el “descubrimiento” de América, que vivían al día sin acumular. Por último habló de dos anécdotas de Diógenes [el cínico], la de que tiró su cuenco cuando vio que un niño bebía con las manos y la de que cuando Alejandro Magno le ofreció cualquier regalo que se le ocurriese, él le pidió que... se apartase a un lado porque le estaba dando sombra. ISMAEL: Quizá abandonar el deseo, como en el budismo, sea la forma de encontrar la felicidad. Citó a Camus en “El mito de Sísifo”, el hombre absurdo acepta la falta de sentido del mundo y vive sin metas. JOSE: Las creencias, aunque sean en algo absurdo, te ayudan a ser feliz. Ejemplo de un reportaje sobre monjas de clausura, a las que se veía felices [se me ocurre ahora que quizá por la ruptura de la rutina que representaba el rodaje, más que por otra cosa] El psiquiatra Rojas Marcos afirma que vivimos en una sociedad enferma porque el materialismo destruye las relaciones humanas. ISMAEL: Preguntó si sería cierta su impresión de que la enfermedad mental es consustancial a la cultura occidental. CLARA: [Tenemos la suerte de contar con una estudiante de psicología] Respondió que en su asignatura de Antropología estudiaron un trabajo de campo en África donde a lo largo de diferentes tribus no encontraron más enfermedades mentales que un único caso de depresión, provocada, además, por un aislamiento forzado del resto de la tribu. MARTA: Citó su experiencia en Gambia, donde fue testigo de la felicidad de la gente, por malas que fueran sus condiciones de vida. Respalda el ejemplo de las monjas y señala que los creyentes laicos también son felices. Quizá la clave sea sentirse querido. Aunque sea por Dios. NACHO: Si no te cuestionas nada eres más feliz, la ignorancia da felicidad. ISMAEL: Se puede razonar la existencia de Dios. MARTA: Y un creyente se la puede cuestionar. NACHO: Pero eso ya no sería una Fe incondicional, sería una opinión razonada. Retoma el argumento de que la ignorancia o inconsciencia da felicidad, por ejemplo, con los estupefacientes. En “Un mundo feliz” de Huxley se muestra una sociedad en la que eso se institucionaliza [¿vamos acaso en nuestra sociedad por ese camino?] SONIA: Hay un componente educativo. La cultura te inculca unas expectativas que, si no cumples, te impiden ser feliz. MARTA: “A lo mejor la poligamia nos haría más felices”, parece una inclinación natural. Está de acuerdo con Sonia. NACHO: Menciona la “Utopía” de Moro, en la que culturalmente se inculcaba el desprecio por el oro para evitar su codicia. VICENTE: En “Un mundo feliz” se suprime la familia y la sociedad, el sexo es con todos, todos son totalmente iguales a los demás de su casta. Huxley lo consideraba una utopía hasta la llegada del nazismo, en el que se llegaron a poner en práctica medidas horriblemente similares, viéndose obligado a retractarse. NACHO: Habló de la semejanza con la utopía platónica descrita en su “República” [aquí hizo un excelente y sumamente conciso resumen de esa utopía] LUIS ÁNGEL: Resumió el libro de Huxley [cosa que seguro que agradecieron los asistentes que no lo habían leído] y luego señaló que lo que hacía feliz a la gente era la eliminación de toda inquietud y todo cuestionamiento. MARTA: Citó los Evangelios: “Bienaventurado el que sufre”, aparente paradoja [la buena ventura llegará en el mundo futuro aunque ahora sufres y no eres feliz] Mencioné que el hecho de no juzgar es fundamental en filosofías como la del escepticismo o en las orientales, la “ecuanimidad”, no dicotomizar todo entre lo bueno y lo malo. Nietzsche en su “sí a la vida” también abogaba por abrazar todas sus experiencias sin negarlas. ISMAEL: Volviendo a Camus recordó otro de sus conceptos, el de “suicidio filosófico” para aceptar el sufrimiento. Suicidio que puede tomar varias formas. NACHO: Respecto a los altibajos en la vida, mencionados repetidamente, dice que son necesarios para que sea plena y se pueden llegar a disfrutar. Un estado continuo de felicidad dejaría de serlo. Un momento bajo se puede tomar con sensaciones positivas, como la melancolía. Una vida contemplativa con un estado continuo, igual, no sería feliz. Recordó el concepto de Felicidad como ausencia de mal, de los neoplatónicos y más tarde de San Agustín. Hubo aquí un intento de cerrar todo el diálogo con una definición. ISMAEL: “Un abandonarse cuyo molde es el sufrimiento” Aunque sea un molde difuso, como acabamos de ver. MARTA: En esa definición falta el componente de actividad. ANA: Citó a Séneca: “La felicidad es no necesitarla” ALICIA: Depende del mundo, la gente que te rodea y de ti. Las tres cosas pueden variarse más o menos. ANA: Esta vez, de su colección de citas, que había preparado para la ocasión, eligió la de B. Tierno: “La felicidad es consecuencia de lo que somos y no de lo que tenemos” Con lo que todos estuvimos de acuerdo aunque no definiese el concepto totalmente. INMA: Dos cosas han sido comunes a lo largo del diálogo, en cuanto a la felicidad: – Evitar el deseo – Apertura o superación de la individualidad, o el egoísmo. Citó a Wilde, sólo hay algo peor que no conseguir alcanzar tus deseos, conseguirlo. Me extrañó que nadie hubiera mencinado el factor biologicista de las hormonas, etc. JOSE: Indicó que sí se había rozado el tema con la alusión a los estupefacientes. Habló del libro de Punset “El camino a la felicidad” en el que habla de los factores que la facilitan, que son por un lado exógenos, pero por otro también hay factores endógenos en la felicidad y en las depresiones, que se reducen a niveles de neurotransmisores. ISMAEL: Dijo que a veces la ciencia pone los carros delante de los bueyes y que eso puede ser un efecto y no una causa de las depresiones. CLARA: Habló de que se da una interacción, que puede haber orígenes endógenos o genéticos incluso, que predisponen, pero que se desatan por el ambiente. ADOLFO: Dijo algo que nos pareció bien como conclusión, la felicidad es el objetivo de un trabajo interior. Pasamos a elegir el próximo tema, los finalistas fueron el de la fe y el de las utopías, que habían surgido reiteradamente en este diálogo despertando nuestra curiosidad. Por sólo un voto elegimos el tema de las UTOPÍAS, aunque dando por seguro que más adelante abordaremos el de la fe. Más que satisfechos abandonamos el Penicilino, emplazándonos para la próxima sesión, el día 7 de Junio.


Participamos 17 personas, por orden de intervención:
Oliver, Vicente, Sonia, Adolfo, Jose, Ismael, Marta, Enrique, Clara, Ana, Alicia, Luis Ángel, Nacho, Inma, María, Cristina y Arancha.
Y escuchamos opiniones de:
Epicuro, Marina, Diógenes, Camus, Rojas Marcos, los Evangelios, Huxley, Moro, Asimov, Platón, San Agustín, Séneca, Tierno, Wilde , Punset, Dostoyevski, etc.

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martes, 28 de abril de 2009

Próxima dosis: 3/5/9. La felicidad.

Aunque muchos de los filósofos de occidente y, sobre todo, de oriente, han considerado que la felicidad no ha de depender de condiciones externas, el diccionario de la RAE recoge que lo que entendemos por felicidad en nuestra sociedad actual es:

1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.


¿Depende la felicidad de la posesión de bienes, aunque no nos refiramos a bienes materiales?
Puede ser una de las preguntas que surjan en el próximo café filosófico.

Para Aristóteles la felicidad misma es el bien supremo al que aspiramos a través de los demás, al que tienden nuestras acciones y se orienta nuestra vida. La felicidad es nuestro bien supremo, nuestro fin. En esto coincide con lo que dijo Marta cuando propuso el tema de la felicidad. Pero la RAE, entonces, nos da una definición que se puede considerar circular. Debemos buscar otra.

Esbozaremos entre todos una definición basada en experiencias personales, y veremos si estamos más de acuerdo con todos aquellos que pensaron que la felicidad hay que buscarla en el interior o con aquella cita de Marx, Groucho Marx, que decía:
Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…