Dejo aquí un resumen temático para ofrecer una idea de por dónde fuimos desarrollando la sesión:
INTRODUCCIÓN.
Además de la tradicional exposición de qué es un café filosófico y cómo funciona el nuestro, en esta ocasión añadí un rápido recorrido por algunos hitos de la historia de la filosofía relacionados con el concepto del día, la opinión pública. La pauta habitual siguió con la ronda de ejemplos concretos Y la definición (DRAE) antes de pasar al coloquio libre por las cuestiones que invité al grupo a que decidiera sobre la marcha que más le interesaran, dentro del amplísimo campo que abre el término.
REFERENCIAS.
En la introducción y a lo largo de la tarde fuimos añadiendo a los argumentos y posturas que desarrollábamos en la conversación, otros como los de los sofistas de la Grecia clásica, Platón, Rousseau, Kant, Gandhi, W. Lippman, Ortega y Gasset, Habermas, Chomsky, Negri, Bueno, etc.
CUESTIONES.
Algunas de las que más nos interesaron fueron estas:
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- Cómo superar la percepción de que no merece la pena cultivar una actitud crítica si luego la opinión pública no puede cambiar la postura oficial.
- Cómo conseguir una información plural y veraz ante la ocultación de noticias, de perspectivas respecto a ellas y de su enorme complejidad.
- Es internet una verdadera alternativa independiente.
EJEMPLOS.
En la primera ronda, y a lo largo de la tarde, surgieron abundantemente para ilustrar y apoyar las propuestas más generales de cada intervención. De ellos se desprendía una imagen de que los medios masivos no dan cabida a noticias ni a opiniones que puedan perjudicarles de cara a conseguir anunciantes o a conservar buenas relaciones con los poderes políticos que les surten de información y publicidad institucional.
COLOQUIO.
Desarrollando los frentes abiertos por esas cuestiones de más arriba y con apoyo en los ejemplos concretos, se fueron formando ideas como éstas:
- Aprovechando los cauces de movilización que hemos heredado y debemos valorar y utilizar, sí es posible (aunque quizá no en la medida deseable) conseguir que la opinión pública crítica llegue a hacerse oír por los poderes críticos y la tengan en considieración. Aunque conviene a los poderosos que percibamos lo contrario y que derechos democráticos como el voto, la sindicación, reunión, manifestación y huelga no tienen lugar y lleguen a anularse en la práctica por el clima de miedo (shock, en el sentido de Klein/Friedman) en el que nos vemos sumergidos.
- Buscar opiniones expertas contrapuestas sobre los temas importantes y juzgar entre ellas antes de adherirnos irreflexivamente a la oficial o a otra cualquiera es posible si nos hacemos conscientes de la responsabilidad y la importancia de que ejerzamos de esa forma, activamente, nuestra ciudadanía.
- Internet sí puede ser esa fuente de pluralidad que facilite la comparación y crítica fundamentada, siempre que contrastemos la reputación y veracidad de las fuentes (obviando las casi siempre falaces cadenas de email, por ejemplo, buscando sus orígenes y confiando en autores bien formados en el tema del que escriban).
RONDA FINAL.
En esta fase en la que recuperamos los mensajes que más hayan llamado nuestra atención para desarrollar ya en privado, o la idea que nos queda como síntesis de lo hablado, Isabel recuperó una aportación de Patricia, que había afirmado que "más que el necesario espíritu crítico lo que tenemos es simple espíritu criticón", que deberíamos buscar alternativas y no sucumbir fácilmente a una sumisa y acrítica comodidad individual.
Precisamente la individualidad fue el concepto propuesto por Enrique, y apoyado por amplia mayoría, para el próximo café, y fue él quien cerró la sesión reivindicando reuniones como ésta, en que se exponen y contraponen ideas entre ciudadanos.
En ese sentido, al hilo de "La rebelión de las masas" de Ortega y Gasset, recordé su opinión de que debemos valorar estos derechos y esta posibilidad de reunirnos (prohibida o peligrosa hasta hace pocos años, recordamos el ataque al colindante "cafetín del Largo Adiós") porque como dice en ese libro, no son cosas naturales, sino que son un legado que hemos heredado tras largas luchas y es nuestra responsabilidad usarlo y conservarlo.
Añado aquí algunos artículos recién publicados que pueden aclarar el porqué de todas estas cosas: "Otro periodismo es posible", de Olga Rodríguez; "La sociedad infantilizada", por Rosa María Artal; el blog de Pascual Serrano. Y un libro de Chomsky, de quien hablamos en varias ocasiones, y el prefacio del aludido de Negri.
Podéis añadir más en los comentarios a esta entrada ;)
Por último, el aviso de que inauguré una nueva práctica filosófica individual con el primer voluntario que se presentó, Osvaldo. Más adelante continuaré con los demás. Es lo que denominé "CAFÉ PARA DOS" (efectivamente, lo admito, parafraseando a la mítica Paloma San Basilio) una versión del café filosófico con el foco ya no en un término filosófico en concreto, sino en llevar a cabo un ejercicio de reflexión filosófica asistida, que profundice en la consciencia de la filosofía de vida propia y aclare así su aplicación a la práctica. Quien quiera unirse a esta nueva iniciativa puede contactar aquí. Para mí también será gratificante conocer más profundamente vuestra filosofía personal, practicar en la asistencia a esa indagación y en una perspectiva antropológica, para complementar a mis estudios actuales en esa carrera, Antropología.
Espero que hayáis podido captar el ambiente por el que se movió nuestra investigación, nos vemos por aquí.

