☞ ATENCIÓN: ACTIVIDAD FINALIZADA ☜
Aquí puedes leer los resúmenes de los casi 5 años de sesiones.
Si quieres conocer mi nuevo proyecto visita "A hombros de gigantes"

lunes, 11 de junio de 2012

MANIFESTACIÓN CIUDADANA
10/6/12 Resumen

Disfrutamos ayer de un café filosófico en la terraza del bar, teorizando sobre la manifestación ciudadana (y pasando a la práctica una hora después muchos de los presentes).

El tema había surgido de la pregunta de Lorena sobre si manifestarse es útil y, si lo es, para qué.

Antes de comenzar hice un apunte teórico acerca de las preguntas sobre objetivos a conseguir.
Señalé que son típicas de nuestra forma de pensar en el occidente moderno, como ya hizo Weber al describir los tipos de acción racional. Desde la ilustración damos cada vez más prioridad a la racionalidad orientada a fines y relegamos la racionalidad orientada a valores éticos. La Escuela de Frankfurt criticó este tipo de racionalidad "instrumental", como medio para conseguir fines que no han pasado previamente por una orientación ética. Como muestra más horrible del fracaso de este tipo de pensamiento, el testimonio de Primo Levi sobre la racionalidad pervertida de los campos nazis de exterminio. Tanto a nivel social como, más aún, a nivel personal, para corregir ese desequilibrio es útil pensar más en cuáles son nuestros valores éticos más profundos y si nos empujan a actuar y cómo. Viviremos así de acuerdo con la tranquilidad de ser fieles a nosotros mismos.
En cambio, pensar siempre en "qué puedo conseguir" y guiar nuestra vida por el deseo de lograr las expectativas que nos creamos, nos lleva a vivir entre la insatisfacción continua y la frustración.
Actuar porque tienes razones para hacerlo, no para obtener algo que puede que consigas o no es la alternativa.
Como Lorena señaló, así la responsabilidad vuelve a uno mismo.
Ya entramos en el coloquio y vimos entre todos que la manifestación (entendida como una reunión en la calle para expresar una reclamación o protesta) sirve para algunas cosas más que para otras.
  • Sí sirve para comunicar esa protesta, romper la naturalización del status quo (cuestionando lo que hay), para aunar sentimientos y sentirse identificado, para realizarse personalemte en cuanto a la libertad, etc.
  • No tanto para resquebrajar el sistema del poder político, o para conseguir influir en él.
En ese sentido señalar la distinción entre el concepto de manifestación y el más amplio de democracia, entre la utilidad o no de la manifestación y el funcionamiento o no del sistema político, que de ser verdaderamente democrático debería permitir que las reclamaciones de la población influyeran en el gobierno.

Todo esto intercalado con referencias a
Jose Luis Sampedro, concretamente esta entrevista que comienza hablando sobre el miedo como control social, justo de donde surgió este tema de las manifestaciones y que termina con una llamada al estoicismo. También se aludió a Federico el Grande, Gustavo Bueno, Ortega y Gasset, Marcuse, o las manifestaciones mundiales que en 2003 reunieron a más de 10 millones de personas por todo el planeta, y que se ven en este clip de Michael Moore y System of a Dawn. Puede que esas manifestaciones sirvieran para algo o no, pero volviendo al principio, lo importante es si había motivos para apoyarlas.

Para terminar muchos de los presentes pusimos en práctica el concepto de manifestación adhiriéndonos a la convocada en Fuente Dorada por el movimiento 15M, no sin antes fijar las próximas citas filosóficas:

Lorena anunció su próximo café para el día 24 y yo el mío correspondiente a julio para el sábado 14 en Villanueva de Duero, en el marco de sus
VIII Veladas Musicales. Nos vemos allí.



2 comentarios:

  1. Las moscas de Rafa
    Fui quien aportó aquella frase acuñada en la antigua Roma, alusiva a quienes osaban desafiar el poder del imperio, allí donde sus fronteras políticas y geográficas se desdibujaban: “El águila no caza moscas”. Efectivamente a la rapaz no le afectan las moscas. Sin embargo Rafa, propuso una cuestión; ¿Y si por el contrario muchas moscas, sí pudiesen afectar al águila de los mercados financieros actuales que someten a gobiernos, poderes públicos y pueblos enteros? Confieso que Rafa tuvo la idea de cambiar el contexto de la mosca romana por la mosca del 15M, por ejemplo, y dio que pensar. A saber: La mosca, nunca se ha destacado por elaborar colectivamente una labor de equipo que repercuta en un bien común; supongo que el imperio romano eligió la mosca y no las abejas para justificar su desprecio e indiferencia a los insumisos. En ese sentido cabe preguntarnos si el 15M se asemeja más a una colmena que a un montón de moscas. La mosca es individualista, egoísta y gusta de consumir, aunque el producto de su apetito huela mal. Es obvio que el ciudadano actual, es presa de un consumo desmesurado que lo obtusa y adormece, tanto que, como aportó Julio, ya no se plantea un 'para qué' obrar el cambio, sino por el contrario se justifica la siesta en un para qué perder mi propio tiempo, que apunta sin necesidad de disparar a un determinismo estéril. La abeja, es constante, laboriosa y produce un bien natural muy preciado, que repercute en el bien común de toda la colmena, la sostiene y perpetúa. Es cierto que entre los miembros fieles al movimiento 15M, hay muchas abejas, pero también moscas y creo que en mayor número. Añado que no poca intelectualidad comprometida con un cambio de época, es vista como candidata a reina de esa colmena, sin embargo el movimiento 15M, se ha empeñado en una horizontalidad que no desea ser atravesada por liderazgos. O sea, tenemos un buen número de abejas pero sin reina política, poca cosa. Es cierto también que tal y como aportó la bienvenida Elisa, cuantas más abejas seamos mejor será, pero insisto en que ese efecto seguirá siendo estético, será bonito pero aún ineficaz. Buscando colmenas, encuentro las redes sociales, sin embargo, el ruido de fondo ensordece y a la larga acaba por aportar sólo belleza, otra vez. Muchas abejas han propuesto magníficas iniciativas al resto, sin embargo creo personalmente que dos o más abejas anónimas, deseosas de trabajar para su colmena y así su descendencia, no se plantean salir de su simetría de poder mutuo, de iguales, para ser germen de un principio de movimiento. Y termino, insisto en que el germen que encaminará a una colmena robusta está íntimamente ligado a los poderes intelectuales de nuestra sociedad, pero estos, deben alejarse del mero romanticismo de las palabras que tejen posibles contextos, para acercarse a las abejas de la calle, y pasar a la acción. Soy consciente de los riesgo que ello conlleva pero creo que el movimiento se demuestra andando y esa intelectualidad por activa, es la reina más disponible para tanta abeja. Las moscas seguirán zumbando al mercado, pero este seguirá despreciándolas; las abejas en cambio son capaces de matar al águila no con sus aguijones, que algunos habrá que utilizar, sino con su indiferencia, no le necesitan siempre que sean capaces de construir su propia colmena humana y tengan como reina, la dignidad de la persona. Pero hay que guiar a esas abejas solitarias; insisto en que el viento que hinche las velas del movimiento, está en la intelectualidad comprometida hasta las últimas consecuencias. Tal vez entonces podamos, parafraseando a nuestro gran Julio, darle la vuelta a la frase, y dando sentido a la inquietud de Rafa; “El águila no caza moscas” y podremos decirle a la rapaz 'sistema-mundo', “Ve a cazar moscas”.

    ResponderEliminar
  2. Una analogía muy fértil, ésta de las "moscas" cuestionando lo establecido. Ya desde Sócrates, el autodenominado "tábano" de Atenas, como podéis leer aquí:

    "...difícilmente encontraréis otro hombre como yo, a quien el dios ha puesto sobre la ciudad, aunque el símil parezca ridículo, como el tábano que se posa sobre el caballo, remolón, pero noble y fuerte, que necesita un aguijón para arrearle. Así, creo que he sido colocado sobre esta ciudad por orden del dios para teneros alerta y corregiros, sin dejar de estimular a nadie, deambulando todo el día por calles y plazas."

    Por último, en ese sentido, creo que también es oportuna la cita de Annita Rodick:

    “Si piensas que eres demasiado pequeño para causar impacto, intenta dormir con un mosquito en la habitación” ...

    ResponderEliminar

Como el propio café filosófico, los comentarios cuentan con mi moderación.
Gracias por la aportación. Esperamos poder verte en vivo algún día.