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Aquí puedes leer los resúmenes de los casi 5 años de sesiones.
Si quieres conocer mi nuevo proyecto visita "A hombros de gigantes"

lunes, 9 de marzo de 2009

Aparición en El Norte de Castilla.

El domingo día 8 de marzo apareció la información sobre nuestro café filosófico en El Norte de Castilla.

Un bonito reportaje, que refleja perfectamente el ambiente y la dinámica de nuestra reunión, y que en la edición de papel casi ocupaba una página entera. La versión digital la podéis ver pulsando en los siguientes enlaces:



Gracias a El Norte y a Víctor Vela por difundir nuestra iniciativa.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Próxima dosis: 5/4/9. La trascendencia

Ya tenemos tema para la próxima reunión.

La dinámica de los cafés filosóficos es ésta: Si en algún momento la conversación deriva hacia un tema distinto del que estamos tratando, el moderador lo reserva para la siguiente sesión.

En nuestro primer café no hizo falta hacerlo, ya que todas las intervenciones se atuvieron al tópico de la Libertad (y es que da para mucho).

Pero al finalizar la sesión, recordamos que hubo un momento en el que quedó en el aire la pregunta de si creíamos que existía "LA LIBERTAD", absoluta, perfecta y trascendente (como idea platónica, digamos) porque estábamos comprobando que siempre, en la práctica, la libertad es muy relativa.

Así que decidimos que retomaríamos ese tema: La trascendencia. Lo absoluto, eterno, incondicionado, sobrenatural, un concepto que abarca desde las ideas perfectas (por ejemplo la de la Libertad, como he mencionado antes) hasta el mundo del más allá de la muerte, la divinidad...

Según la 3ª acepción de la RAE: 3. f. Fil. Aquello que está más allá de los límites naturales y desligado de ellos.

Este tema promete motivar un café muy animado, como comprobamos con la rápida aceptación que tuvo la propuesta y los primeros comentarios que surgieron, ya ansiosos porque llegase el momento del debate.
En un primer momento puede parecer difícil encontrar una experiencia personal que sea un ejemplo de la trascendencia, pero nos sorprendimos al comprobar que incluso uno de los ejemplos expuestos para la libertad (el vuelo libre) incluía de alguna forma un momento de contacto con lo místico, lo trascendente...

Veremos qué resultados sacamos de este tema que lleva discutiéndose dos milenios y medio en Filosofía.

De momento cabe recordar lo que propusieron al respecto dos de los autores que puede que alguien recuerde del instituto: Platón, que en su famoso MITO DE LA CAVERNA venía a decir que el mundo verdadero es el mundo trascendente (que vivimos en una especie de Matrix sólo aparente) y Nietzsche, que negó la existencia de tal mundo "verdadero" superior al que percibimos.

Pero lo importante no será lo que hayan escrito los grandes filósofos de la historia, sino lo que opinen y cómo desarrollen en grupo sus ideas quienes se acerquen al Penicilino para tomar un café... y poner en marcha el cerebro.

domingo, 1 de marzo de 2009

Libertad. 1/3/09. Crónica.

Gracias a todos los participantes, esta primera sesión de nuestros cafés filosóficos cumplió con todos sus objetivos.
El diálogo fue fluido, distendido y fructífero, las aportaciones vinieron desde prácticamente todos los asistentes, y el respeto por los turnos de palabra y las opiniones ajenas fue encomiable. Todos pasamos un rato muy agradable y quedó una sensación de querer más.

Comenzamos con un diálogo socrático, esto es, exponiendo ejemplos personales del concepto de libertad y forjando en base a ellos una definición propia.
En cuanto a los ejemplos, fueron numerosos y variados, ofreciéndonos perspectivas muy distintas y facilitando así una definición más acertada. El abanico cubrió desde la salida de un arresto en un aeropuerto hasta la ruptura de una relación emocional pasando por el abandono de hábitos nocivos, el vuelo libre y la simple pero entrañable sensación de libertad al entrar en el hogar propio.

La definición que propusimos, por ver que era adecuada a todos esos casos, fue la siguiente:
La libertad es la sensación personal de carencia de limitaciones o ataduras.
Se fueron sugiriendo añadidos y mejoras, aunque fueron siendo descartadas, y la definición quedó así.

Con esta herramienta conceptual recién diseñada nos lanzamos a ahondar en las cuestiones que surgieron en el diálogo, como la imposibilidad de una libertad total y absoluta, la limitación de los determinantes sociales para una voluntad libre, la orientación del ejercicio de la libertad hacia la consecución de la felicidad, la relación entre la libertad, la responsabilidad y el deber (donde se citó a Kant), etc.

Finalmente comprobamos que habíamos forjado una definición lo suficientemente afilada como para cortar todos esos nudos conceptuales, ya que nuestra consideración de la libertad como sensación nos facilitaba poder obviar las trabas objetivas para la acción, si subjetivamente el actor implicado sentía que su elección era libre.

Como conclusión vimos que problemas planteados por grandes filósofos de la historia respecto a este tema también podían ser tratados eficazmente gracias a nuestra definición, como por ejemplo:
La dualidad de la concepción de libertad en I. Berlin, la negación de la libertad de la voluntad de Nietzsche o incluso la polémica escolástica sobre el libre albedrío que involucró a Fray Luis de León, Francisco Suárez y el vallisoletano Domingo Báñez.

Comprobando que para esta labor filosófica, nuestra definición era más eficiente incluso que la aceptada en el propio diccionario de la RAE, que no incluye ese importante componente subjetivo, cerramos la sesión y decidimos el tema que nos ocupará en la siguiente sesión, el 5/4/9: la trascendencia.